Probabilidades estadísticas
Realizando un experimento con dos dados podemos debatir sobre esta afirmación. Si lanzamos un par de dados una vez, obtenemos una distribución estadística como en la primera imagen (one roll), donde lo más probable es que salga un 7 de la suma de los dos dados, con un 17% de probabilidad. Si tomamos datos de dos tiradas, su media será una distribución más concentrada. Y si aumentamos a 5 tiradas la probabilidad de que salga 7 como la suma de los dos dados llegará al 47%.



Aplicando el mismo experimento al índice S&P 500 podemos ver que ocurre lo mismo:
Tomando referencias de una inversión a 1 año: la rentabilidad media obtenida será del 10%. Habrá años que podemos llegar a perder el 50%, mientras que en el otro extremo podíamos ganar hasta un 60%. La volatilidad en el corto plazo puede ser muy extrema, y si entramos justo en un año malo y nos salimos en mal momento no habremos sido capaces de preservar nuestro patrimonio.



Por tanto, volviendo a repetir la pregunta inicial:
¿Puedo perder dinero en bolsa? Respuesta: No!!
Siempre y cuando nuestras inversiones sean a largo plazo, sin dejarnos llevar por la psicología, noticias externas o demás motivos que pudieran influir en nuestras decisiones de mover o vender nuestras acciones. Históricamente, en todo el siglo de mercados financieros, inversiones de más de 15 años no han perdido dinero, y a la vez han vencido a la inflación manteniendo su capacidad de compra conforme pasa el tiempo, ya que las compañias trasladan los costes de inflación al precio en el mercado.

En el ejemplo, invirtiendo durante un año todo nuestro capital en acciones:
+43% máximo, -26% mínimo, 10% de media.
Si por el contrario invertimos durante 20 años: +17% máximo, +6% mínimo y 11% de media.
En periodos cortos de tiempo, el mercado tiene grandes altibajos en los precios, mientras que en periodos más largos los extremos desaparecen. Somos capaces de vencer:
¿Puedo perder dinero en bolsa? Respuesta: No!!
Siempre y cuando nuestras inversiones sean a largo plazo, sin dejarnos llevar por la psicología, noticias externas o demás motivos que pudieran influir en nuestras decisiones de mover o vender nuestras acciones. Históricamente, en todo el siglo de mercados financieros, inversiones de más de 15 años no han perdido dinero, y a la vez han vencido a la inflación manteniendo su capacidad de compra conforme pasa el tiempo, ya que las compañias trasladan los costes de inflación al precio en el mercado.

En el ejemplo, invirtiendo durante un año todo nuestro capital en acciones:
+43% máximo, -26% mínimo, 10% de media.
Si por el contrario invertimos durante 20 años: +17% máximo, +6% mínimo y 11% de media.
En periodos cortos de tiempo, el mercado tiene grandes altibajos en los precios, mientras que en periodos más largos los extremos desaparecen. Somos capaces de vencer:
- Volatilidad de corto plazo en el mercado
- Potencial de crecimiento: mantener capacidad de compra ante la inflación
Además, la rentabilidad histórica media en bolsa (10%) es dos veces y medio el retorno medio de mantener en caja o bonos a corto (4%).
Pero al tomar un índice como referencia, no podemos olvidar que todos los índices a largo plazo suben, ya que las acciones que los componen siempre son las mejores. Las peores acciones abandonan el índice y acaban desapareciendo, pero esto no se refleja en el índice. Por ello, en nuestra cartera de largo plazo siempre tendrán que estar compañias de gran capitalización, que sean importantes y solventes.
Los principios fundamentales a la hora de componer nuestro portfolio de stocks es el llamado asset allocation. Siguiendo unos simples consejos podemos maximizar la rentabilidad de nuestra cartera, sabiendo que tenemos la estadística probabilística de nuestro lado. La mejor manera de limitar nuestro riesgo de mercado es mediante la diversificación. Repartir el dinero invertido entre numerosas buenas compañias, de forma que aunque alguna vaya mal y acabe quebrando o disminuyendo su precio históricamente, la mayoría irán mejor y no tendrá un gran efecto en nuestra rentabilidad media.
Asset allocation:
Pero al tomar un índice como referencia, no podemos olvidar que todos los índices a largo plazo suben, ya que las acciones que los componen siempre son las mejores. Las peores acciones abandonan el índice y acaban desapareciendo, pero esto no se refleja en el índice. Por ello, en nuestra cartera de largo plazo siempre tendrán que estar compañias de gran capitalización, que sean importantes y solventes.
Los principios fundamentales a la hora de componer nuestro portfolio de stocks es el llamado asset allocation. Siguiendo unos simples consejos podemos maximizar la rentabilidad de nuestra cartera, sabiendo que tenemos la estadística probabilística de nuestro lado. La mejor manera de limitar nuestro riesgo de mercado es mediante la diversificación. Repartir el dinero invertido entre numerosas buenas compañias, de forma que aunque alguna vaya mal y acabe quebrando o disminuyendo su precio históricamente, la mayoría irán mejor y no tendrá un gran efecto en nuestra rentabilidad media.
Asset allocation:
- Mezclar acciones, bonos e inversiones de corto plazo
- Basar la estrategia en el horizonte temporal, cambiando según objetivos.
- Balance entre riesgo:
- Volatilidad corto plazo de mercado
- Poder de compra (inflación)
- No se puede eliminar el riesgo, pero se reduce uno de los dos
- Tener diferentes tipos de acciones:
- Tamaño de compañia
- Crecimiento y estilo de valor
- Extranjeras y nacionales
- Duración (medida de los bonos)
- Calidad de crédito
- Mantener proporciones entre las subclasificaciones. Dentro de la proporción destinada a acciones, el 60% debería estar destinado a compañias de gran capitalización.
- Ayuda a reducir otros dos riesgos específicos:
- Riesgo del sector
- Riesgo del negocio


Stuart Ritter, Certified Financial Planner TM



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